Entradas

Mostrando entradas de marzo 8, 2015
Imagen
Necesitamos recuperar la seguridad interior que nos da la fe y la confianza en Dios. Esta seguridad es fruto de la aceptación de lo que somos y del poder de Dios. Si podemos confiar en lo que Dios hace en nosotros, podremos confiar también en lo que puede hacer en los demás. Pidamos a Dios la gracia de creer en lo que Jesús cree. Si Jesús nos ha llamado a estar en su compañía es porque está seguro de que podemos permanecer junto a Él. Sólo si somos capaces de confiar en nosotros mismos podremos depositar la confianza en Dios.
P. Javier Rojas sj

Papa Francisco propone estas 30 preguntas para un buen examen de conciencia

Imagen
Papa Francisco: Aniversario de elección
Como aquel día, ‪#‎hace2años‬, Francisco nos pide de nuevo nuestra oración por él y por el mundo. Una oración que se oriente al Dios de la misericordia.
Esa es nuestra invitación de hoy: rezar por el Papa y el mundo.
‪#‎24horasparaelSeñor‬
Gentileza: Jesuitas de España
Imagen
Fue Nietzsche, el que dijo aquello de que: "Si quieres volverte sabio, primero tendrás que escuchar a los perros salvajes que ladran en tu sótano". Nosotros, los cristianos, podríamos darle una vuelta más de rosca a esta aseveración, y decir que si deseamos ser la mejor versión de nosotros mismos, y nos urge llevar a la práctica el proyecto que Dios gestó para cada uno de nosotros desde toda la eternidad, deberemos reconocer todo lo inservible, descuidado y dañino que hemos acumulado en nuestro sótano durante largo tiempo. Es evidente a todas luces que, lo que nos resistimos a reconocer, termina enquistándose en nuestra vida, hasta convertirse en una especie de tumor de difícil extracción.
Lo sano no es quedarnos en ese subsuelo atrapados allí para siempre, mirando con ojos agobiados todo el mal cometido. Tampoco regodearnos en la culpa enfermiza y en el desaliento.
Para ayudar a construir el Reino, deberemos “reconstruirnos” primero a nosotros mismos. Esto implica reconocer l…
Imagen

Romero será beatificado el 23 de mayo :: América :: Religión Digital

Imagen
"Dios no se guarda nada; Dios lo da todo. Este es el misterio de la Encarnación. Y éste es también el misterio de la Eucaristía. La Encarnación y la Eucaristía son las dos expresiones del amor inmensamente generoso de Dios. Por eso el sacrificio de la cruz y el sacrificio de la mesa son un mismo sacrificio, una completa autodonación de Dios que llega a toda la humanidad en el tiempo y en el espacio".
Henri Nouwen
Imagen
Imagen
Imagen
No dejemos que un mal momento destruya nuestra alegría y serenidad. ¿Algo comenzó mal? ¿Nuestras expectativas van por un lado y la realidad parece ir por otro? ¿Los planes se hunden en un mar de incertidumbres? Es momento de bajar la cabeza con humildad y aceptar que no todo resulta, ni resultará siempre como lo deseamos. Incluso, son esos períodos en los que todo parece contradecir a nuestros deseos y aspiraciones, cuando lo mejor comienza a desplegarse. Tenemos mucho que aprender de las contrariedades. Recuerda que cada crisis y cada dificultad tienen 3 regalos que aportarnos: una solución, una fecha de caducidad y una gran enseñanza para nuestra vida…
@Ale Vallina
Imagen

«Conoce lo que hay en tu corazón»

Imagen
« Se acercaba la Pascua de los judíos y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas en sus puestos. Haciendo un látigo con cuerdas, echó a todos fuera del Templo, con las ovejas y los bueyes; desparramó el dinero de los cambistas y les volcó las mesas; y dijo a los que vendían palomas: «Quitad esto de aquí. No hagáis de la Casa de mi Padre una casa de mercado». Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: El celo por tu Casa me devorará. Los judíos entonces le replicaron diciéndole: «Qué señal nos muestras para obrar así?». Jesús les respondió: «Destruid este Santuario y en tres días lo levantaré». Los judíos le contestaron: «Cuarenta y seis años se han tardado en construir este Santuario, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?». Pero Él hablaba del Santuario de su cuerpo. Cuando resucitó, pues, de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que había dicho eso, y creyeron en la Escritura y en las palabras…