¿Qué se requiere para vivir bien? 
La respuesta es bastante sencilla. Se requiere una buena «economía interior» y unas «buenas relaciones exteriores». Es decir, una buena gestión del sinfín de problemas que plantea la peculiar condición de estar vivo.
Necesitamos transformar aquellas cosas que resultan ser esenciales para nosotros en; la fuente de energía que nos lleva a enfrentar cada día lo que tenemos por delante, y que se constituyen en el parámetro de elección de todas nuestras decisiones. Para que ello ocurra se requiere de cierta aptitud para resolver varios problemas: cuidar de aquellos a quienes amamos y de los espacios que compartimos con todos, estar atentos a los pensamientos, sentimientos y emociones que llevamos en nuestro interior, convertir la paz, el perdón y la generosidad en la ley universal de amor que guía nuestras actitudes, deshacerse de los desperdicios que arrastramos en forma de resentimiento, rencor u odio, y …valerse de la oración para proseguir con esa misma rutina de discernir lo que es más adecuado para estar en paz. Así sucesivamente.
P. Javier Rojas sj

Comentarios