Cuando vamos tras caminos que no son los que Dios desea para nosotros (ya sea por empecinamiento o por ignorancia). Cuando deseamos ser otra persona distinta que la que somos, desconociendo todo el potencial que Dios depositó en nosotros. Cuando nos empeñamos en una perfección que es imposible para cualquier ser humano convirtiéndonos en personas amargadas y agotadas…es momento de mirar con compasión y profundo cariño esta hermosa creación que todos somos.
Dios nos creó para la felicidad. Dejemos que Él sea el que nos guíe. Él es el que sabe.
La perfección es imposible para los humanos, pero la felicidad no. Demos las gracias de ser como somos. Fuimos creados por amor y la felicidad no es sólo el destino, también es el camino.
@Ale Vallina

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