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Por qué el mal, si Dios es bueno?

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Muchas relaciones humanas son como los dedos entrelazados de dos manos. Nuestra soledad nos hace adherirnos unos a otros. Este mutuo aferramiento nos hace sufrir mucho, porque no nos quita la soledad. Cuanto más fuerte sea el intento, mayor será nuestra desesperación en el fracaso. Muchas de estas relaciones 'entrelazadas' terminan rompiéndose porque suelen convertirse en relaciones sofocantes y opresoras. Las relaciones humanas deberían ser como dos manos unidas en oración. Podemos apartarnos sin dejar de tocarnos con las puntas de los dedos. Pueden crear un espacio entre ellas, una pequeña carpa, un hogar, un lugar donde estar seguros. Las relaciones fieles entre las personas señalan hacia Dios. Son como oraciones en el mundo. A veces las manos que rezan están unidas, a veces el roce no es total, las separa una cierta distancia. Se mueven, separándose o acercándose, pero nunca pierden el contacto. Siguen rezando a Aquel   que nos ha reunido. Henri Nouwen
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Un amigo es más que un terapeuta o un confesor,   aun cuando un amigo pueda a veces curarnos   y ofrecernos el perdón de Dios. Un amigo es esa otra persona con la cual podemos compartir nuestra soledad, nuestro silencio y nuestra oración. Un amigo es esa otra persona con quien podemos mirar un árbol y decir: 'Mira, ¡qué hermoso es!', o sentarnos en la playa y mirar como cae el sol. Con un amigo no tenemos que decir ni hacer nada especial. Con un amigo podemos permanecer en silencio y saber que Dios está allí, con los dos. Henri Nouwen
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Ser rico ante Dios significa, entre otras cosas, preocuparse del bienestar material de los que carecen de lo necesario...
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Cada lágrima es una letra del alfabeto del alma. Atiende su sabio mensaje que siempre habla de tres cosas: algo que aceptar, algo que transformar y algo que hacer. Si aspiras las lágrimas, borras el mensaje del alma que no tiene otro fin que el de cambiar tu vida…