En el libro de los Ejercicios Espirituales san Ignacio de Loyola afirma que el mal espíritu tiene distintas maneras de tentar a las personas. En pocas palabras, y simplificando mucho, afirma que quienes van por la vida despreocupadas de las cosas de Dios y centradas en los asuntos del mundo son tentados de manera “grosera y abiertamente” [EE 9]. Con ello quiere expresar que las tentaciones son más fáciles de reconocer o, por lo menos, de identificarlas como tales. Pero en el caso de las personas que toman su vida espiritual enserio y se ocupan por cultivarla, san Ignacio afirma que son tentados “bajo especie de bien” [EE10]. ¿Qué quiere decir con ello? Que las tentaciones del mal espíritu son más difíciles de identificar. Son un tipo de tentaciones en las que no percibimos «haya nada malo» a primera vista. En la enseñanza que hace san Ignacio sobre el modo de obrar del mal espíritu en distintas personas, encontramos la sutileza y la genialidad de un maestro en el Espíritu y la pe...